Todo lo que debes saber de los cuidados del Miami

El Miami lo puedes encontrar en dos variedades con las hojas verdes o con la mezcla de este color con blanco. Su nombre científicos es Epipremnum aureum o Scindapsus aureus, y también se le conoce como Potos o Photos. Es de la familia Araceae, y proviene de las islas del sudeste asiático y la Polinesia.

Esta es una planta muy versátil, por lo que se puede tener en el interior o exterior. Sin embargo, el Miami le gusta la luminosidad, sin significar que debe estar expuesta al sol directo, debido a que se podrían quemar sus hojas perennes.

Exposición como planta de interior

Cuando el Miami se quiere conservar como una planta de interior, pueden desplegarse sus tallos y hojas hasta 2 m de longitud. También, lo ideal, es ubicarla en un lugar de media sombra, debido a que si no hay luz, sus hojas se puede perder su color y sus tonos crema característicos también.

Riego

La clave de riesgo está en esperar a que la tierra esté seca para volver a regalarla. Cuando realice el procedimiento procure no sobrehidratarla o inundarla, debido que la planta podría convertirse en marrón. También, tenga en cuenta cuando sea verano rociar las hojas con un nebulizador del Miami sin excederse.

Abono para el Miami

Se recomienda el uso de abono líquido mezclado en el agua, cada 15 días durante todo el periodo de su crecimiento en época de verano.

Limpieza del Miami  

Si por variadas razones el Miami está cubierto de polvo, procure limpiar sus hojas con un paño húmedo – solo con agua-.

Precauciones

Se recomienda ubicar el Miami en un lugar poco accesible para los perros y gatos, debido a que su inhalación o ingesta puede provocar irritación oral, vómito, entre otros síntomas.

Beneficios:

El Miami filtra y regenera el aire convirtiéndolo en más puro en cualquier entorno.

 

 

 

 

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